Registremos un cambio
trascendental en la administración
territorial conforme a las exigencias
de la construcciónde un Estado
socialista poderoso y próspero

Charla con altos funcionarios de organismos del Partido,
instituciones económicas estatales y
organizaciones de trabajadores

27 de abril de 2012           

Kim Jong Un     


    Resulta muy significativo que la Conferencia de Activistas de la Movilización General por la Administración Territorial se efectúe en un momento de auge revolucionario en que todo el Partido, ejército y pueblo, pletóricos del gran orgullo de haber celebrado como máxima fiesta revolucionaria el centenario del natalicio del gran Líder, Kim Il Sung, impulsan la marcha general por la construcción de un Estado poderoso y próspero y el mejoramiento de la vida poblacional, en fiel acato al espíritu de la histórica IV Conferencia del Partido del Trabajo de Corea.
    La Conferencia que tenemos a la vista será un motivo importante para defender y glorificar las ideas del gran General Kim Jong Il respecto a la administración territorial y las sempiternas hazañas que realizó en el sector, así como para registrar un cambio revolucionario en dicha esfera de acuerdo con las exigencias de la construcción de un Estado socialista poderoso y próspero.
    Estamos hablando de una labor patriótica de largo alcance en aras del poderío y prosperidad del país, una tarea sublime destinada a acondicionar excelentemente el terreno para la vida del pueblo. Al impulsarla vigorosamente y con vistas al futuro podemos transformar nuestro país, nuestra patria, en un Estado socialista poderoso y próspero, en un paraíso terrenal para el pueblo, y dejarles como herencia a las generaciones venideras un territorio fecundo y hermoso.
    Los camaradas Kim Il Sung y Kim Jong Il, eminentes patriotas y padres afectuosos del pueblo, prestaron profunda atención a dicha labor a lo largo de toda su vida y dedicaron ingentes esfuerzos para darle un aspecto más acicalado al territorio patrio.
    A raíz de la liberación del país, el gran Líder declaró con su primera palada el comienzo de la obra de canalización del río Pothong, plantó árboles en la colina Munsu, proyectó la amplia perspectiva de la construcción territorial y condujo a las masas a llevarla a efecto.
    En acato a su noble propósito, el gran General calificó la administración territorial como obra patriótica en pro de la prosperidad y el poderío de la patria y el bienestar de todas las generaciones, dilucidó sus tareas y vías, y propuso y condujo enérgicamente la movilización general por la administración territorial, convocando a todo el Partido, Estado y pueblo.
    Gracias a su acertada guía y esmerada atención, se levantaron muchas creaciones monumentales a lo largo y ancho del país, y ciudades y campos se han convertido en parajes socialistas con paisajes pintorescos. Los terrenos cultivables se han estandarizado en grandes tamaños como tierras dignas de la Corea socialista, las vastas marismas se han transformado en tierras fértiles y se ha consolidado la base material y técnica para poblar de bosques y jardines al país entero. Distintas zonas y puntos de hermosos paisajes como los montes Kuwol y Chilbo y las cuevas Ryongmun y Songam se han transformado en acogedores lugares de esparcimiento de la población, los ríos han sido bien arreglados y la construcción de nuevas carreteras como las Juventud Héroe y Pukchong-Hyesan metamorfosea la fisonomía del territorio patrio.
    Todos estas portentosas transformaciones constituyen frutos de la atinada guía del gran General, quien presentó el grandioso proyecto y la original orientación sobre todos los dominios de la administración territorial y condujo incansablemente la labor encaminada a ponerlos en práctica. Su proeza en el asentamiento de la piedra angular para convertir a nuestro país, nuestra patria, en una potencia y en la construcción de un edén del pueblo perdurará eternamente junto con la historia de nuestra poderosa y próspera patria socialista.
    Esos portentosos éxitos estriban en las hazañas de funcionarios y trabajadores del sector correspondiente, militares y civiles que se han esforzado con tesón para llevar a cabo la política del Partido sobre la esfera.
    Aprovecho esta ocasión para apreciar altamente los méritos de todos aquellos que han contribuido a la administración territorial y saludar cordialmente a los participantes en la Conferencia, los funcionarios y trabajadores de la rama y a todo el ejército y pueblo.
    Hoy el sector enfrenta la difícil pero honrosa tarea de producir cambios radicales en su trabajo a tono con la demanda de la época en que edificamos un Estado socialista poderoso y próspero.
    A los funcionarios y trabajadores de la rama les corresponde defender resueltamente y perpetuar las ideas y proezas del gran General y materializar su legado al pie de la letra, sin ninguna concesión y de modo cabal y consecuente, para de esta forma mejorar la imagen del territorio nacional de acuerdo a su posición de la potencia socialista. Tal es el rumbo general y la tarea general del sector.
    Ante todo, convertirán la ciudad de Pyongyang en la capital sagrada de la revolución que refleje el concepto revolucionario del líder y en una magnífica y pintoresca ciudad de talla mundial.
    En varias ocasiones el gran General se refirió a la necesidad de hacer de Pyongyang una ciudad que tenga como eje central la estatua del Líder erigida en la colina Mansu y que plasme con lealtad el concepto revolucionario del líder. Darle tal aspecto a la capital que lleva impresas las huellas de dirección de toda la vida del gran Líder y del gran General y que conservar sus restos como cuando estaban vivos, constituye un deber revolucionario y sublime obligación moral de nuestro Partido y pueblo.
    Con motivo del centenario del gran Líder, erigimos respetuosamente las estatuas de él y del gran General en la colina Mansu, en reflejo del vehemente deseo y fervorosa lealtad de todo el pueblo, para su mayor gloria y felicidad. Dicha obra y la construcción de la moderna zona de Mansudae aportan sustancialmente a urbanizar a la capital con las estatuas como ejes centrales. Falta poner mayor empeño en la creación del área verde con vistas a acondicionar mejor los contornos de las estatuas y la zona de Mansudae.
    Es necesario imprimir mayor solemnidad en la zona del Palacio del Sol de Kumsusan, supremo lugar sagrado de Juche. Es la morada del Sol que perpetúa la memoria de nuestro Líder y General, el lugar sagrado a donde numerosos coreanos y extranjeros progresistas del mundo afluyen en una interminable procesión con el profundo sentimiento de añoranza. Nos compete poblar la zona del palacio y su parque de mejores especies de árboles y de plantas con flores más hermosas del mundo, cultivarlos con esmero, crear una vegetación exuberante y acondicionar bien los jardines y otras áreas verdes, elementos que servirán para realzar el encanto de la región.
    Hemos de arreglar debidamente Mangyongdae, lugar histórico de la revolución. Se trata de la cuna espiritual del pueblo coreano donde nació y pasó su infancia el Líder paternal, al que la nación acogió y enalteció por primera vez en los cinco milenios de su historia, el lugar sagrado del Sol y de la revolución que se anida en el alma de los pueblos revolucionarios del planeta. Nos atañe acondicionarlo tal y como merece, con la finalidad de transmitir generación tras generación la grandeza y las inmarcesibles proezas del Líder y eternizar su historia revolucionaria. Hace falta conservar intactos la casa natal, el museo de la historia revolucionaria y otros edificios y objetos históricos, así como realizar en el supremo nivel la forestación de este lugar sagrado del Sol.
    Nos incumbe embellecer a Pyongyang para que ostente su condición como ciudad que refleje el concepto revolucionario del líder y como centro y ejemplo de la cultura de Songun, para que esta última se difunda a otras localidades. A medida que rejuvenecemos el aspecto del país, presentando a Pyongyang como modelo y construyendo otras ciudades a su manera, iremos convirtiendo a todo el país en un paraje socialista con paisajes espectaculares.
    Los capitalinos deben esmerarse en la configuración urbana y la construcción de carreteras, levantar con peculiaridad las edificaciones como viviendas, establecimientos públicos e instalaciones culturales y de servicio, y poner gran empeño en su mantenimiento. Harán de Pyongyang una ciudad poblada de plantas frondosas, al levantar ejemplares parques y jardines, ampliar el área verde y plantar muchos árboles de excelentes especies y bellas flores. En cuanto a la construcción de edificios, la creación del área verde y el amplio cultivo de flores, tendremos en cuenta el gusto de la nación y la estética contemporánea y pondremos énfasis en nuestro propio estilo, la nobleza y la peculiaridad.
    Es preciso perfeccionar la luminotecnia para la ciudad de Pyongyang. Sus numerosas creaciones monumentales como el Monumento a la Idea Juche y el Arco de Triunfo y otras gigantes obras como el Palacio de Estudio del Pueblo, el Estadio Primero de Mayo y los rascacielos de la zona de Mansudae proporcionan la gran posibilidad de decorarlas con la luz de una manera formidable. Debemos imprimir nobleza, distinción y nuestro estilo en la decoración lumínica de obras arquitectónicas de la ciudad y sus cercanías, para que la ciudad ofrezca un panorama nocturno maravilloso y espléndido, como debe ser la capital de un Estado poderoso y próspero.
    Además, es preciso acentuar la peculiaridad en la construcción de capitales provinciales, otras ciudades y aldeas rurales.
    Ahora las localidades no están bien acondicionadas y en el caso de una cabeza provincial no tiene su propia cara que la distingue de otras. Tal es el caso de Haeju de la provincia de Hwanghae del Sur y Sariwon de la de Hwanghae del Norte, cuyas viviendas y edificios públicos son de un estilo común y corriente. A mi modo de ver, tal fenómeno se debe a que el poder central ha organizado conferencias metodológicas nacionales con un patrón supuestamente aceptable y exigido a las localidades a aceptar en la construcción el diseño estándar. Lo mismo sucede con las viviendas de campesinos recién construidas que, lejos de tener sus singularidades, todas parecen haberse sacado de un mismo molde, no importa que se sitúen en la costa oriental, en la occidental o en zonas montañosas.
    En la edificación de ciudades locales y aldeas rurales, hay que subrayar la peculiaridad de cada cual para que tenga su propia figura.
    Es necesario reforzar el personal de construcción a nivel provincial e impulsar con energía la construcción urbana y rural. En la configuración urbana resaltarán el distintivo de cada cual y diversificarán el estilo arquitectónico. No se debe permitir que el poder central ejerza el control excesivo sobre la construcción de las localidades, de modo que ellas destaquen su singularidad.
    En el recorrido por las localidades he visto con frecuencia tierras yermas, que no agradan a la vista y perjudican la salud por el polvo que levanta el viento. Una de las propuestas del Partido consiste en plantar árboles, crear praderas o cubrir con flores e hierba todas las tierras que no sean las cultivables, para que no haya un pedazo de tierra baldía o poblada de malezas. Hace falta desaparecer los terrenos eriales cubriendo de césped y otras plantas las zonas poblacionales, jardines y los alrededores de vías férreas.
    Se requiere un mayor esfuerzo en la administración y protección de tierras.
    La tierra es el medio principal de la producción agrícola, base de la vida humana, valiosa hacienda del país que se hereda a las generaciones venideras. Dadas las limitadas tierras cultivables que tiene el país, nos corresponde prestar siempre una profunda atención a la administración y protección de tierras.
    Es importante proteger bien las tierras para que no se pierda ni una pulgada de ellas. El diluvio que se produce cada año en la temporada de lluvia ocasiona el hundimiento o la pérdida de no pocas tierras cultivables. Para evitar esos fenómenos nos compete tomar medidas pertinentes como el dragado y levantamiento de diques.
    La tarea primordial para construir un poderoso Estado socialista en acato al encarecido legado del gran General es resolver el problema de la alimentación de la población y, a este efecto, aumentar el rendimiento por hectárea, a la vez que conquistar y ampliar al máximo las tierras cultivables. Terrenos disponibles para el cultivo los hay dondequiera. Auténtico patriota es el que se esfuerza por ensanchar la tierra cultivable aunque fuera un phyong (medida agraria equivalente a unos tres metros cuadrados –N.T.)
    Nos atañe seguir dedicando tesoneros esfuerzos a la roturación de marismas para ganar más tierras cultivables. El país dispone de unas 300 mil hectáreas de marismas. Es aconsejable roturar primero aquellas marismas, donde levantar diques contra mareas y convertirlas en terrenos cultivables no supone un gran esfuerzo, y proceder a la obra de la infraestructura para poder utilizarlas inmediatamente. Por ser una obra difícil y grandiosa de transformación de la naturaleza, es imprescindible que el mismo Estado le preste atención y tome estrictas medidas para proveerla de camiones, combustible, cemento y otros equipos y materiales.
    Queda pendiente la tarea de acondicionar los terrenos para el cultivo. Fue llevada a cabo a escala nacional bajo la orientación del gran General, pero cuando visito al campo advierto que en los rincones existen aún parcelas pequeñas que claman la adecuada ordenación. Se encargarán de arreglar debidamente hasta las parcelas casi imperceptibles a la vista, para entregarlas a las futuras generaciones.
    El gran General sugirió arreglar, una vez acondicionados los terrenos de cultivo, todos los postes eléctricos colocados sin ningún orden, legado que aún no hemos materializado por completo, pero que debemos cumplir al pie de la letra.
    Es menester proseguir con tesón la fertilización de la tierra. Los arrozales y terrenos secanos de nuestro país llevan muchos años de labrados y se sitúan en su mayoría en las laderas, por lo que la lluvia se ha llevado muchos de sus elementos nutritivos, haciéndolos cada vez más infecundos y ácidos. Tal es la razón por la que debemos mejorar sus propiedades para que tengan mayor fertilidad.
    A base del análisis de la composición del suelo en cada parcela, esparcirán tarquín, cal apagada y abonos orgánicos, así como cultivarán plantas que podrían ser aprovechadas como plantas leguminosas.
    La protección y el eficiente aprovechamiento de la tierra requieren de una rigurosa disciplina. Es necesario inscribir en el registro estatal todas las tierras antes de utilizarlas y no dejar abandonado el terreno cultivable ni apropiarse del mismo sin la aprobación. Al construir ciudades, aldeas, fábricas y carreteras jamás ocuparán tierras labrantías sino utilizarán terrenos situados al pie del monte o inadecuados para el cultivo. A estos lugares han de trasladar viviendas e instalaciones públicas ubicadas en medio de las parcelas. En el caso inevitable de tener que levantar una fábrica sobre un terreno labrantío, emplearán para tal fin su parte más improductiva. En la construcción urbana colocarán tiendas, comedores y otras instalaciones de servicio en la planta baja del edificio para economizar al máximo la tierra. En caso de levantar edificios o fábricas en tierras cultivables se debe implantar una rígida disciplina para que las reemplacen.
    Es importante impulsar la creación, protección y cuidado de los bosques, para así cubrir de los mismos a todo el país.
    Casi el 80 por ciento del territorio nacional es montañoso. Los bosques constituyen un recurso de inestimable valor, herencia para las generaciones venideras e importante medio para proteger el territorio nacional.
    Lástima que ahora la labor de su creación, protección y administración no se desarrolla como es debido. A pesar de que en primaveras y otoños se transplantan muchos árboles, la situación forestal no da señales de mejoría. En nuestro país hay muchos montes pelados. En mis viajes a las localidades he podido constatar que similar apariencia tienen incluso muchos de los que llevan letreros como "protección forestal", "bosque de la Juventud" y "bosque de la Unión de Niños". Hace falta que en todo el Partido y Estado tomen medidas encaminadas a plantar muchos árboles y protegerlos.
    Se necesita renovar decisivamente todas las labores referentes a la forestación y repoblar dentro de diez años todas las montañas desnudas. Tal es la firme decisión y voluntad de nuestro Partido.
    La reforestación es una tarea que exige de un largo tiempo, por lo cual debe ser realizada con vistas al futuro y de forma planificada. Es recomendable basarse en un estudio científico sobre el estado actual de los bosques, las características regionales y las condiciones reales, para luego trazar detalladamente el plan anual y de largo alcance y ejecutarlo sin falta. Solo entonces se puede poner en práctica la decisión del Partido de repoblar todas las montañas peladas dentro de diez años y seguir desarrollando con miras al futuro la administración forestal.
    Convertir todos los montes en los de "oro y tesoro" es el legado del Líder y del General. Como ellos enseñaron, la reforestación se llevará a cabo mediante la trasplantación de árboles útiles para la construcción económica y la vida poblacional y la formación de áreas destinadas a la producción de madera, aceite, frutas, castañas, pulpa y otras materias primas de la industria papelera.
    Para una forestación planificada y en perspectiva resulta primordial el cultivo de posturas. Jamás podremos cubrir de bosques a todo el país trasladando a otro lugar los árboles que están en los montes. Es menester crear a nivel central y local excelentes almácigas capaces de cultivar posturas de manera científica, industrial e intensa y multiplicar de modo gradual los plantones de las especies que crecen rápido y aportan gran utilidad económica como el Pinus strobus y Larix leptolepis, ambos apreciados altamente por el General.
    Es preciso atenerse al principio de transplantar árboles adecuados en terrenos apropiados. Por muy buena que sea una especie, no hay garantía de que seguirá viva una vez transplantada o crecerá lozanamente si el comportamiento climático y la composición del suelo no responden a sus características biológicas. De ahí la necesidad de plantar árboles según el mencionado principio y a partir de un minucioso análisis sobre el clima y el suelo de cada región, así como combinar adecuadamente los de hojas anchas y los coníferos a favor de su crecimiento.
    La plantación de árboles ha de ser una campaña de todo el pueblo, factor que asegura éxitos en cubrir de árboles todos los montes del país. Es aconsejable designar zonas y trazar planes de la repoblación forestal para cada organismo, empresa, cooperativa y escuela, además de movilizarlos a todos en las temporadas primaveral y otoñal de la plantación de árboles. En particular, las organizaciones juveniles y las escuelas darán mayor impulso a la creación de "bosques de la Juventud" y "bosques de la Unión de Niños". Es indispensable que los funcionarios se pongan a la cabeza del movimiento. No deben conformarse con plantar unas posturas en el Día de Reforestación sino seguir llevando la delantera durante las temporadas correspondientes de la primavera y el otoño y conducir con su ejemplo a los demás habitantes a esmerarse en la tarea observando los requisitos técnicos.
    Nos corresponde garantizar decisivamente la supervivencia de árboles al trasplantarlos con calidad y abonarlos y cuidarlos debidamente. Se necesita plantarlos con esmero de acuerdo a los requerimientos técnicos, así como cuidarlos bien regándolos y liberándolos de hierbas y arbustos, para que no se mueran y crezcan lozanamente.
    Se debe, además, prestar gran atención a la protección y administración de los bosques.
    La primera tarea es evitar el incendio, catástrofe capaz de reducir a cenizas los inapreciables recursos forestales en un santiamén. Es recomendable instruir a los que se introducen en el monte y exigirles a que observen los reglamentos establecidos, con el fin de evitar la mínima indiscreción que pudiera originar el desastre. A todas las provincias, ciudades y distritos les compete establecer un ordenado sistema de vigilancia, información y movilización de masas, reforzar el aparato de vigilancia y abrir cortafuegos conforme a las normas para poder apagar a tiempo los incendios o impedir que se propaguen.
    Una de las premisas para proteger los bosques es resolver decisivamente el problema del combustible para consumo doméstico. De otra forma no es posible resguardarlos, pues aunque se hayan plantado muchos árboles serán talados indiscriminadamente y utilizados como leña. La solución del problema radica en formar en todas las provincias, ciudades y distritos áreas boscosas que serán aprovechadas como leña y cuidarlas para que puedan beneficiar realmente a la población, gestionar mejor las minas carboníferas pertenecientes a las fábricas, empresas y granjas cooperativas y fomentar ampliamente el uso del gas de metano en los hogares. Hace falta introducir en distintos lugares el complemento activador de la ultraantracita, reciente invento que le ha abierto óptimas perspectivas al uso de la ultraantracita y el carbón desechable como combustible.
    Otra tarea es evitar por todos los medios los daños de plagas e insectos nocivos en los bosques. Para ello hay que intensificar la labor preventiva, exterminar los insectos sin demora y exhaustivamente, desplegar esta labor como un movimiento de masas de marzo a mayo y tomar medidas para investigar y suministrar eficaces insecticidas.
    Nos atañe intensificar la administración del agua, incluido el acondicionamiento fluvial.
    El país abunda en recursos hídricos gracias a un sinnúmero de ríos, lagos y embalses de distintos tamaños, por lo cual su eficiente administración nos permite satisfacer la demanda de agua, precaver inundaciones y sequías y embellecer aun más el paisaje del territorio patrio.
    Es menester concentrar fuerzas en el acondicionamiento fluvial para evitar los daños de los diluvios y acicalar riberas. La temporada de lluvia nos afecta principalmente con el desbordamiento de los ríos. A fin de evitar la inundación hace falta dragar regularmente sus fondos y enderezar los tramos torcidos para lograr su rápido flujo aun en medio de la lluvia torrencial, y reforzar sus bordes con diques y árboles. En cuanto a los ríos que atraviesan las ciudades, acondicionarán sus orillas y construirán paseos de acuerdo al gusto moderno, así como crearán en sus contornos parques, lugares de recreo y bosques.
    También debemos levantar en los ríos muchas instalaciones como presas y esclusas y administrarlos bien. De hacerlo y reparar regularmente los canales como los de riego por gravedad, podemos prevenir los daños de la inundación y la sequía, aprovechar eficientemente el agua, producir electricidad, criar peces y hermosear el paisaje.
    Hay que tomar estrictas precauciones contra la afluencia de tierra y arena en los ríos y el derrumbe de los montes. Para esto resulta importante plantar muchos árboles en las riberas y construir escalones o muros de contención según la necesidad.
    Se requiere una eficiente labor en la construcción y el mantenimiento de la carretera.
    Esta es como la cara del país y uno de los principales índices de su nivel económico y cultural. Su mejor construcción y mantenimiento posibilita desarrollar la economía nacional, brindar comodidades al pueblo y renovar la fisonomía del territorio nacional.
    Nos corresponde prestar mayor empeño en dicha tarea: completar de forma racional la red vial de todo el país, lograr que las carreteras sean más modernas y asegurar el tránsito intenso y rápido. Haremos una circunvalación en la ciudad de Pyongyang y más autopistas y carreteras importantes.
    Hace falta elevar decisivamente la calidad de la construcción de carreteras. Para ello, es necesario perfeccionar su metodología y observar estrictamente los requisitos técnicos y métodos establecidos en todo su proceso desde la cimentación hasta la pavimentación.
    Al mismo tiempo, es recomendable especializarse en este trabajo. Deben reforzar unidades especializadas y su personal técnico de manera que se encarguen totalmente de la construcción y reparación de carreteras y realicen sus labores tal y como exigen el diseño, los reglamentos técnicos y los métodos de construcción. Es indispensable aumentar decisivamente el nivel de mecanismo en ese trabajo: dotar de equipos necesarios a las unidades especializadas y elevar al máximo su rendimiento.
    Es preciso impulsar la reestructuración técnica de las carreteras. Es aconsejable reconstruir autopistas, carreteras de turismo y otras importantes vías conforme a su categoría y según las exigencias técnicas, pavimentarlas con calidad, ensancharlas y reemplazar los puentes de madera por los de hormigón. Además, hemos de construir túneles en las elevaciones y puentes sobre los valles conforme a las condiciones topográficas de nuestro país que tiene muchas montañas, en pro de la alineación y el medio ambiente. La instalación de parapetos de seguridad a ambos lados de la autopista contribuye a evitar accidentes. También se necesita construir rotondas y fajas intermedias para la seguridad del tránsito y conforme a las exigencias del urbanismo. En las plazas circulares, fajas intermedias y arriates no se deben cultivar plantas exóticas que no sean del agrado de nuestro pueblo. Es menester levantar señales de tráfico estandarizados internacionalmente.
    Es imprescindible hacer con regularidad la reparación y el mantenimiento de las carreteras. De lo contrario, es imposible asegurar su resistencia y modernidad. En este aspecto resulta insoslayable establecer el sistema científico y ordenado de observar el ciclo de reparación, especialmente durante el deshielo y al término de la temporada de lluvia, tiempos apropiados para repavimentar y reparar de modo intenso estructuras e instalaciones. Repararán las carreteras de tierra raspándolas, garantizarán la modernidad arreglando bien los bordes, pendientes y zanjas, plantarán árboles al borde de todas las carreteras, incluyendo a las de turismo y autopistas, y crearán áreas verdes en sus contornos. Además, es necesario preparar quitanieves para eliminar a tiempo la nieve de las carreteras principales.
    La reparación y el mantenimiento de las carreteras han de ser una labor de todo el pueblo. Debemos definir a todas las fábricas, empresas y entidades los tramos que les corresponden, establecer un ordenado sistema de administración masiva y fijar los meses de abril y octubre como períodos de reparación intensiva de carreteras, de modo que todo el pueblo participe activamente en esta labor, con el amor a la patria y la conciencia de ser su encargado.
    Nos compete renovar el ferrocarril del país. Debemos seguir esforzándonos para lograr la mayor dureza de vía férreas. La ciudad de Pyongyang y la provincia de Phyong-an del Norte son ejemplos en este trabajo. Todas las provincias, ciudades y distritos lo llevarán adelante constantemente, además de mantener limpias las estaciones ferroviarias y las cercanías de vías férreas. A la Unión de la Juventud y la Brigada de Choque Juvenil les atañe concluir cuanto antes y con calidad la obra de reparación y rehabilitación de la línea férrea de la zona septentrional en acato al legado del gran General.
    Se precisa una eficiente administración de las costas y mares territoriales, tarea importante dada la geografía de nuestro país, bañado por el mar en sus tres lados y que tiene muchos ríos, lagos y embalses. Con esa labor podemos prevenir las calamidades naturales, hacer más hermoso al país, así como proteger y multiplicar los recursos marítimos.
    Debemos concentrar fuerzas en el acondicionamiento de las costas. Levantaremos sólidos malecones y demás estructuras de protección y las repararemos regularmente para evitar los daños de las frecuentes marejadas y tifones, y formaremos con vistas al futuro bosques de protección contra viento.
    Al mismo tiempo, es recomendable proteger los recursos marítimos. Deben hacer investigaciones científicas sobre los mismos en todas las zonas marítimas y, basándose en ella, determinar la meta de la producción marítima y exigir su cumplimiento. Por otra parte, controlarán estrictamente a todas las unidades, sin excepción alguna, para que no capturen especies prohibidas en determinados períodos, no utilicen equipos o métodos que impiden proteger los recursos marítimos, no destruyan su hábitat ni capturen pececillos. A todos les incumbe desplegar activamente las labores encaminadas a proliferar recursos acuáticos en sus zonas respectivas, entre ellas instalar equipos de maricultura, echar piedras y crías.
    Es preciso preservar debidamente el ambiente y la naturaleza.
    Esta es una labor de importancia y responsabilidad dirigida a embellecer la Patria, proteger y multiplicar los recursos naturales, y asegurar a la población un ambiente saludable y óptimas condiciones de vida. Con el desarrollo de la sociedad, le interesa más a las personas la preservación del ambiente y la naturaleza.
    Lo importante en la protección ambiental es adoptar medidas drásticas contra la contaminación, factor del deterioro medioambiental y enfermedades.
    Ante todo, es necesario prevenir la contaminación atmosférica. Algunos funcionarios de la economía no prestan mucha atención a esa tarea porque, según sus palabras, la eliminación de gases dañinos y polvos procedentes en gran cantidad de las fundiciones de hierro y metales no ferrosos, acerías, centrales termoeléctricas, fábricas químicas y otras plantas y empresas industriales requiere muchas inversiones, presenta no pocos problemas técnicos; esto evidencia que ellos carecen del espíritu de beneficiar al pueblo. Las fábricas y empresas deben promover la aplicación de medios de separación de polvos, hermeticidad y ventilación en las instalaciones y procesos de producción que provocan emisiones de polvos, efectuar regularmente la reparación y reajuste y aumentar el nivel de modernización. Es recomendable limitar o trasladar fuera de la ciudad y la zona residencial las plantas que lanzan cantidad de gases dañinos y polvos. En cuanto a las hojas muertas de árboles y otras basuras en los recintos de los organismos y empresas, en las calles, aldeas, jardínes, parques de recreación, carreteras y ferrocarriles no se quemarán contaminando el aire sino se transportarán a los vertederos o se convertirán en abonos.
    Además, es necesario prevenir la contaminación de ríos, lagos y mares. A este efecto es indispensable purificar las aguas residuales industriales y domésticas procedentes de las fábricas, empresas y zonas residenciales. A las fábricas y empresas, a las ciudades y distritos les corresponde construir plantas purificadoras en dependencia de la cantidad de sus aguas residuales y modernizarlas. En particular, a las minas les compete preparar estanques de sedimentación y tomar medidas para evitar que las aguas negras o los residuos en polvo de mineral se viertan en ríos, lagos o mares. Ateniéndose al principio de levantar primero la infraestructura y después la superestructura, en la construcción urbana se dará prioridad a las obras de los servicios de acueducto y alcantarillado, desagüe y tratamiento de aguas residuales con el propósito de impedir la contaminación ambiental. Las entidades de transporte naval deben dotar sus puertos, muelles, ensenadas y barcos con los servicios de tratamiento de aguas residuales y basuras. Recientemente, en la ciudad de Pyongyang se ha construido una fábrica que produce abonos compuestos orgánicos de calidad mediante el tratamiento del lodo del río Pothong, sedimentos de las estaciones purificadoras de aguas residuales y cenizas de carbón. Si se edifican fábricas como ésta útil para el desarrollo económico y el medioambiente, es posible tratar con provecho los residuos industriales y basuras de la ciudad a favor de la prevención de la contaminación ambiental.
    Con la reducción de la extensión forestal en el planeta y otras causas que devastan el hábitat se disminuyen poco a poco las especies de animales y plantas, lo cual provoca una gran preocupación de la humanidad. Hace falta analizar periódicamente las especies animales y vegetales y su hábitat en los montes y las cuencas de ríos, y tomar las medidas eficientes para proteger animales y plantas en vías de extinción, los raros y otras especies y facilitar la bioheterogenecidad. Asimismo, es necesario establecer adecuadamente las zonas de reservas y extenderlas de manera progresiva y no permitir la construcción descabellada de edificios e instalaciones industriales, la explotación de recursos subterráneos y forestales y la caza de animales.
    Es ineludible apreciar y proteger bien los recursos subterráneos del país. Actualmente, algunos tratan de extraer sin reflexión y exportar valiosos recursos subterráneos del país a cambio de cierta cantidad de divisas; se trata de un punto de vista de miope que piensa solo en lo inmediato y no en el futuro lejano, y también un acto ajeno al patriotismo. Hay que establecer un estricto sistema según el cual el Ministerio Estatal de Explotación de Recursos Naturales y el Comité no permanente de explotación de recursos subterráneos analicen y aprueben la extracción, para eliminar así la indisciplina o desorden en esa actividad.
    La administración territorial es una labor perspectiva, muy amplia, enorme y de largo plazo. Así pues, para producir un auge revolucionario en ella hace falta elaborar un plan general de geotransformación nacional de rigor científico y real, el cual se serviría como base para realizar el acondicionamiento del territorio nacional de manera planificada y con vistas al futuro.
    Se lo confeccionará en estrecho vínculo con el sector correspondiente sobre la base de un análisis detenido y científico de las características del clima y el suelo, la disposición de recursos de todas las regiones y la perspectiva de desarrollo económico y cultural del país, así como se prepararán los similares para cada región importante, provincia, ciudad y distrito.
    Esos planes son como leyes estatales que todos deben observar. En el sector de administración territorial se debe establecer una ferréa disciplina según la cual la construcción y el acondicionamiento territorial se realicen a tono con ese proyecto. Las provincias, ciudades y distritos tienen que efectuar con responsabilidad la construcción, la explotación y la protección de recursos de acuerdo con dicho proyecto aprobado y nunca infringir lo establecido en el documento ni afectar el equilibrio ecológico.
    Se promoverá con dinamismo el mejoramiento territorial con el apoyo de todo el Partido, el Estado y el pueblo.
    A fin de lograr avances es necesario que todos los organismos, empresas, granjas cooperativas, los funcionarios, la población en general se suman a esta tarea. Las organizaciones del Partido, las agrupaciones de trabajadores y los organismos del Poder popular les harán a sus miembros la conciencia de que el acondicionamiento del territorio nacional es una obra noble y patriótica que contribuye al desarrollo y prosperidad de nuestro país y la felicidad del pueblo, de modo que ellos protagonicen el acondicionamiento de su tierra natal.
    Es menester asignarles precisa y detalladamente a los organismos, empresas, granjas cooperativas y otras entidades la tarea anual de trasplantación de árboles, reajuste de ríos, reparación de carreteras y otros tipos y exigir con insistencia por su cumplimiento. A la Unión de la Juventud y los centros docentes como las escuelas secundaria y técnica y de enseñanza superior les incumbe el deber de intensificar la educación ideológica de los jóvenes y niños en la necesidad de aportar cuanto pudiera a esa obra e incluir ese tema en su programa didáctico que deben cumplir sin falta.
    Lo que le gustó más al gran General Kim Jong Il durante sus visitas de inspección a las unidades del Ejército Popular fue ver sus contornos bien ordenados y repoblados forestalmente. Las unidades del ejército deben arreglar las carreteras y los ríos en sus zonas de estacionamiento y trasplantar muchos árboles en las inmediaciones.
    En el período de movilización general por el mejoramiento territorial todos los organismos, empresas, granjas cooperativas, en fin todo el pueblo deben incorporarse a esa labor. De noviembre a marzo del año siguiente se destinará a la protección de recursos forestales y del subsuelo y de marzo a julio a la protección de animales útiles, jornadas en que se desplegará una campaña de protección de la naturaleza con la participación de todo el Partido, todo el Estado y todo el pueblo.
    Es necesario promover con energía el movimiento por el Título del Distrito Ejemplar en la Protección Territorial y Ambiental. Las ciudades y distritos lo harán enarbolando la consigna "¡Hagamos más hermosos nuestros montes y ríos y nuestra tierra natal!" para lograr grandes avances en el acondicionamiento del territorio. La protección ambiental y territorial debe ir estrechamente vinculada al Movimiento por la Bandera Roja de las Tres Revoluciones y otras campañas similares de masas.
    En la administración del territorio nacional y la preservación del medio ambiente es importante fortalecer la responsabilidad y el desempeño del Ministerio de Protección Territorial y Ambiental, otras entidades de ese sector y los organismos del Poder. Al referido Ministerio, entidad de nivel central que asume la responsabilidad de mejorar las condiciones del territorio nacional ante el Partido y el Estado, le corresponde llevar el control unificado de todas las labores de esa rama y organizarlas con responsabilidad ateniéndose a las orientaciones políticas del Partido y las demandas del Estado. A los organismos del Poder les compete tener las riendas de la labor de rehabilitación territorial de su localidad e impulsarla con amplia visión movilizando otras entidades, empresas, cooperativas y población.
    Para que esa tarea se pueda dinamizar con el apoyo de todo el Partido, todo el país y todo el pueblo es preciso adoptar medidas estatales de aseguramiento pertinentes. Pues se trata de la transformación que necesita gran cantidad de equipos materiales y fondo. Al Consejo de Ministros, el Comité Estatal de Planificación y otros organismos correspondientes les atañe suministrarlos de manera planificada y oportuna.
    A los medios de prensa como periódicos, revistas, radio y TV les incumbe explicar y difundir de modo activo la política del Partido, conocimientos científico-técnicos y otros datos en materia de esa disciplina para llamar mayor atención social sobre la misma.
    Hay que desarrollar rápidamente la ciencia y técnica de este sector.
    Los centros de investigaciones científicas de esa esfera deben multiplicar su desempeño para encontrarle soluciones rápidas y eficientes a los problemas científico-técnicas pendientes. Ante todo, concentrar esfuerzos en asentar sobre las bases científicas y modernas la protección de la tierra cultivable, la repoblación forestal, la construcción de carreteras y el reajuste de ríos y prevenir la contaminación del ambiente y el agua. Hace falta organizar en forma periódica seminarios y publicar más libros y revistas para impulsar activamente el desarrollo científico y técnico de ese sector.
    Es insoslayable promover el intercambio científico-técnico con otras naciones y organizaciones internacionales en dicho campo. Hay muchos logros que podemos introducir en ese terreno referentes a la tendencia mundial de desarrollo y tecnologías avanzadas de otros países. Como ya he dicho se permitirá el acceso mediante el Internet a la tendencia mundial y los datos científico-técnicos y se enviará delegaciones al extranjero con misiones de aprender mucho y obtener datos. El Ministerio de Protección Territorial y Ambiental y otros organismos correspondientes fomentarán los estudios conjuntos, intercambios académicos y de información con instituciones científicas e investigativas extranjeras e introducirán logros científico-técnicos mediante su participación en reuniones y seminarios internacionales.
    Es necesario integrar bien las filas de científicos y técnicos de este sector y garantizarles óptimas condiciones de trabajo y tomar eficientes medidas para aplicar a tiempo sus éxitos en la producción y la construcción.
    Es preciso fortalecer la supervisión y control sobre la actividad mencionada.
    Los organismos de protección territorial y ambiental y los de inspección y control deben analizar regularmente el estado de cumplimiento de la política del Partido y de observación de leyes y reglas en lo que se refiere a esa rama que se lleva a cabo en todos los sectores y unidades y reforzar el control judicial contra la violación de leyes. Todos los sectores y unidades serán sometidos al control estatal en el mejoramiento de las condiciones del territorio nacional y la protección ambiental y no se puede permitir la excepción. Es menester analizar todas las leyes y reglas correspondientes y modificarlas y complementarlas conforme a las demandas de la realidad en desarrollo a favor de la inspección y control sobre la labor de esa esfera.
    Hay que reforzar la dirección partidista sobre la administración territorial.
    Las organizaciones del Partido deben organizar a los militantes y otros trabajadores en el acondicionamiento del territorio y la protección ambiental.
    Para obtener éxitos en esa actividad es necesario darle amplio cauce a la inagotable creatividad de las masas populares. Las organizaciones partidistas tienen que crear en toda la sociedad un ambiente de movilización general para dicha tarea e intensificar la labor organizativa y política para que todos los miembros del Partido y demás trabajadores se suman a la rehabilitación territorial y la protección medioambiental.
    Los secretarios jefe y demás altos funcionarios del Partido en provincias, ciudades y distritos deben responsabilizarse de la repoblación forestal, mejoramiento fluvial y vial y los demás trabajos que contribuyen al acondicionamiento territorial y ayudarlos de manera activa. Sobre todo, los secretarios jefe de unas 200 ciudades y distritos, que integran el territorio nacional, conscientes de que el éxito de su región redunda en el de todo el país, deben impulsarlos con gran ambición y tesón hasta imprimirle una nueva fisonomía al territorio nacional. Su responsabilidad y capacidad se apreciará en el aspecto de su región jurisdiccional.
    Las organizaciones partidistas, en fiel acato a la política del Partido referente al desarrollo territorial, tienen que apoyar plenamente los esfuerzos por llevarla a feliz término mediante las regulares labores de información, balance y reorganización.
    Al departamento correspondiente del Comité Central de Partido le corresponde ofrecer eficiente control y orientación a la labor de movilización general para el mejoramiento territorial en primavera y otoño para que cobre mayor impulso y hacer cada año el balance y reconocimiento partidista y estatal de los resultados. Las organizaciones del Partido en las provincias, ciudades, distritos y entidades correspondientes de nivel central deben aprovechar la evaluación anual del resultado de la referida labor para analizar la explotación de los recursos forestales, marítimos y subterráneos y tomar las medidas pertinentes. El distanciamiento y actitud pasiva con que se trata la protección territorial y ambiental serán duramente criticados calificándose como error ideológico que se comete por falta del espíritu patriótico.
    Las organizaciones del Partido deben estructurar firmemente las filas de funcionarios de este sector. El éxito en esa esfera depende de cómo se preparen las filas de funcionarios directamente encargados del sector y cómo se eleva su papel. A las organizaciones del Partido les corresponde colocar a los competentes fieles al Partido, de fe patriótica y preparación profesional y ayudarlos para que cumplan plenamente su misión y funciones en la tarea revolucionaria que el Partido les asignó.
    Nuestro Partido concede suma importancia al mejoramiento territorial y la protección ambiental al impulsar la construcción del Estado socialista poderoso y próspero y desea que todos los miembros, militares y otros sectores del pueblo den mayor fuerza a la movilización general para acondicionar los ríos y montañas de la Patria como parte del mencionado proyecto de construcción y contribuyan activamente a levantar una potencia económica y el bienestar del pueblo.
    Todos los funcionarios y el resto del pueblo, especialmente los de dicho sector, llevados por la infinita fidelidad al Partido y el ferviente patriotismo, desplegarán esa campaña para defender y llevar a buen término los proyectos y hazañas del gran Líder y el gran General en esa materia y acelerar enérgicamente la construcción del Estado socialista poderoso y próspero.